Si un infinito completo cabe en un centímetro
de pequeños decimales numerados,
si el Aquiles de Zenón no alcanzaba a la tortuga
en un tiempo y un espacio ilimitado…
¿Cómo no va a atrapar este mínimo segundo
el recuerdo de tus agrietadas manos,
el tumulto de las noches de cervezas,
los besos, las caricias, los enfados?
Un instante me basta para vivirte y saber
que la necesidad de amarte creará siempre
mi minúsculo universo eterno, enamorado.