-
Sin apellidos
El día que me visitó la muerte fue un día cualquiera de un mes de abril sin apellidos. Yo andaba a mis cosas, dejando de respirar a intervalos, sin hablar, sin andar… desintegrando mi cuerpo como otras tantas veces pero entre objetividades médicas. …Y entonces vino la parca. Se acomodó en mi blanca cama y…
-
Poemas
He coqueteado con los poetascuando soñaba descubrirme en sus palabras; cuando me enseñaron que la vida es más que verde y me templaron para los grises y los granas. Luego, todo fue poesía: consuelo, cobijo, colchón, columna; comienzo y fin de mi todo y de mi nada. Ahora es todo el aire que respiro: el…
-
Arrugas
No es un rayo de amor,anacrónico y romántico,el que perfila en su estruendomi piel envejecida. No. La silueta de mi rostro la definenlas arrugas de mil batallas,perdidas por un cuerpo en guerra. No solo eso. Las esquirlas del desastrefiltraron también, con su tamiz,los surcos del amor,las cicatrices del placer y la palabra. En tiempos de…
-
Noche oscura
He de buscar en esta noche oscuraun alma victoriosa que despiertefrente al caos, el vacío, el desencuentro. He de buscar una vida que me eleveal margen del abismo vulnerablefrente a la dependencia de mis miembros. He de ser aunque sea a trompiconesajena a un universo a la derivafrente al olvido encamado de quien duele. He…
-
Soneto del amor sin cuerpo
Vamos a hacer el amor sin abrazarnos, sin tocarnos siquiera, alma encendida, que tus labios me lleven sin medida al abismo de ser y contemplarnos. Amémonos sin cuerpo, sin buscarnos, que el deseo trascienda en otra vida, sin culpas ni temor, sin despedida, obviando el tiempo inútil de esperarnos. Sea el delirio el lazo que…
-
Lluvia
En la otoñal lluvia de ayer olí a mi madre y un regusto de infancia atronó entre mis manos. El aroma del ozono absorbió el tiempo y un equilibrio estático de energía inundó mi cuerpo en un perfume de paz. Noviembre asfixia siempre y ya no tengo el arrullo de sus brazos para quebrar el…





