Libertad, en sí palabra,

y palabra plena.

Libertad de ser quien soy

en esta vida rara

que he sabido construirme.

Libertad para amarte 

sin que nadie lo entienda,

sin entenderlo yo misma.

Libertad para errar

asumiendo el peaje

de mi ruina.

Libertad para sobrevivir 

al silencio de ripios ampulosos

reponiéndome en versos

y poesías.

Libertad para ser infiel

a mis verdades,

para rasgar con tinta

mi pasado.

Libertad para temerme

y adorarte,

para dudar y crecer,

para el fracaso.

Libertad total para escucharte

aunque pintes de negro

mis selectivos verdes.

Libertad para respetarte

aunque tu vida ordenada

me desprecie.

Libertad, en sí palabra,

y palabra plena