Echo de menos en gris
el universo de posibles,
desintegrados en actos
a años luz de la potencia.
Y no es la enfermedad solo
(aunque su peso supere
los proyectos ansiados)
sino ese ocre paso del tiempo
que desdibuja promesas
a golpe de realidades.

Aún así la vida vuelve,
(lejos del confort ideado)
y reinventa nuevos retos
que aspiran en amarillos
a reinventar una historia,
esta historia,
ajena a tiempos pasados
y a futuribles idílicos.

La vida vuelve
porque en días despojados
de nostalgias
exige un renovado
proyecto de alma.
Una vida nueva, pausada,
quizás menos ambiciosa,
pero más seleccionada.

Renazco hoy para mi
aunque mis dubitativos pasos
se empeñen en ver poesía
solo en el paso de los años.
Se fueron ya los amores,
las utopías gastadas a base
de ensoñaciones,
mas me resisto a la añoranza.
Y es que pretendo
seguir camino continuo
entre duelos y esperanzas

No hay día mejor que hoy,
mañana es solo mañana