Vamos a hacer el amor sin abrazarnos,
sin tocarnos siquiera, alma encendida,
que tus labios me lleven sin medida
al abismo de ser y contemplarnos.
Amémonos sin cuerpo, sin buscarnos,
que el deseo trascienda en otra vida,
sin culpas ni temor, sin despedida,
obviando el tiempo inútil de esperarnos.
Sea el delirio el lazo que nos ate,
hechizo fiel de mentes que se buscan,
palabra ardiente, voz que se insinúa.
Que reviente el amor, que nos delate
en fuego sordo que en silencio surcan
amor que arde sin piel, pero perdura.