Teje la noche su entretela de miserias
y juega a confundirnos el alma.
El silencio se rompe
sólo con el vibrar quebradizo
de ansiedades y abandonos.
La noche anticipada de noviembre
sólo precipita añoranzas.
Mas esta oscuridad infinita
nos conduce también a un reposo plácido,
a un renacer vital tras las lujurias
de veranos frenéticos
con juegos novedosos.
Comparte conmigo el silencio de esta noche
y construye tu mañana junto al mío,
y allí donde no nos llegue la esperanza
pintemos de ensueños los caminos.
La calma siempre intuye tempestades
y cuando lleguen las olas
tenerte a mi lado será mi alivio.