He perdido un poema
nacido en esta mañana de retornos.
Ha desaparecido como tantas ideas ágiles,
como sueño en duermevela.

Al perder el verso
se ha esfumado el sentimiento,
la fórmula precisa para trascribir
un latido, un instante, un susurro… 
y este mundo prosaico, veloz y aburrido,
se ríe a carcajadas de mi dolor.

He perdido un poema, sin duda,
el mejor poema que esta mano útil
ha escrito.