manos-entrelazadas

Hoy no voy a hablar de amor,
aunque sea el mejor recurso del poeta,
no voy a recordar aquellas noches
de ansiedad
o de deseo;
no voy a describir tus manos,
ni esos ojos avellana cómplices
que buscaban en mí
certezas.
Hoy no voy a hablar
de esos días de esperanza
en que anhelaba tus pasos tras
la puerta,
ni de planes de futuro,
ni de palabras tiernas
que endulzaban de poesía
cualquier caricia gastada.
Hoy no voy a recordar tus brazos
que cobijaban mi cuerpo
ante mis miedos eternos.
Hoy no voy a hablar de amor,
su rima,
se la ha llevado el tiempo.