Rimando palabras y buscando las constantes,
deriva mi verso de un pasado inquieto,
que fluye hoy veloz en pos de mi soneto
conciso, concreto y casi estimulante.

Recordada lírica del pasado errante,
mi pluma va y viene buscando ese secreto
para guiñar en mis poemas al viejo reto
de poetas antiguos que inspiraron mi cante.

No quiero más por tanto que seguirles cantando
en prosa, en rima, al revés o al derecho.
Siguiendo por este camino y avanzando

me exhala alegría profunda en mi pecho
al repetir y, por siempre, con ellos clamando 
la esencia afín de un pasado al acecho.