Incide en el valor de mi ser en esta tarde
la muerte, el dolor, el sufrimiento…
este desintegrarse en el abismo de la nada
esta certeza oscura de ir muriendo.

Es triste la poesía en este instante,
soliloquio viral de un ser sin cuerpo
que fluye entre ambiciosas prioridades
y en absurdas vaguedades y desiertos.

Aún así, apoyo más hoy en mis palabras
a quien pierde, al que olvidan, al errante,
aquel a quien lucha aunque las sombras
precipiten en gris oscuro sus verdades.

Deambula mi alma fugitiva en esta hora
de ausencias, ruinas, de soledades
y clamo al cielo suplicando novedades
que rellenen de luces mis silencios.

Nada quedará de mi ni de ti sin la poesía,
nada más que el recuerdo de un proyecto.