Nacimos aquí, sin más,
entre mil ausencias.

Vagamos por la vida,
confundidos,
errantes,
silenciados,
buscando ese rincón frugal
que nos defina.

A veces, sólo a veces,
nuestro ser rebosa
en felicidades arcaicas
y nos sentimos protagonistas
de nuestra historia.

Un universo de egos,
aislados y reprimidos,
avanza sumando ecos
de sueños singulares
y rezuma en crecimiento
conjunto
de esperanzas aisladas,
en cuerpos que, en ocasiones,
se entienden.

Otras veces, como hoy,
latimos la tiranía
de individuos prepotentes,
henchidos de sí mismos,
que no saben de la verdad
de los otros
y ahí, nos estancamos.

Nacimos aquí, sin más,
entre mil ausencias,
mas si viajamos
en el yo,
moriremos solos
y hastiados.