Una explosión de sol redunda un arte
primaveral, contundente en el recuerdo,
rememora en mi mente ansias de amarte
mientras dibujo locura entre los cuerdos.

He imaginado por ello que al reinventarte
vacío, fugaz, errante, en desacuerdo,
sería la mejor y única forma de olvidarte,
mi mente tranquila, ajena a lo que pierdo.

Mas reitera el sol de este esclarecido día
quienes fuimos sin ser mientras amamos
embrujando en sueños dulces mil poesías.

Compartimos fe entonces mientras soñamos
que el amor podía ser sin más nuestra alegría.
Paradoja del tiempo que trae lo que anhelamos.