He perdido mi reflejo en tu mirada,
ya no está mi hoy,
como mucho mi recuerdo.

Tus ojos siguen cantando,
en avellana tranquilo,
la sombra de quien fuimos,
pero lejos,
tan lejos,
que un universo en expansión
parece una molécula
frente a la distancia de tu ausencia.

Te has ido, sin separarte de mí,
y en el eco de tu voz
vibra descompasada mi pérdida.