Ansío tu sonrisa
aunque tengo tu palabra.

Esa palabra henchida de mundo
que reinventa la ironía.

Tengo esa duplicidad ausente,
esa esperanza quebrada,
tu poética de lo eterno,
la ilusión de tu mirada.

Tengo una invención de ti
que he creado en mis desvelos,
con la que hablo en silencio
cuando empieza la nostalgia.

Tengo tu abandono y tu esencia,
trascendida de este cuerpo
que lucha con lo innombrable.

Tengo un pasado en común,
sin proyecto de un mañana.