Un nómada deambula
por la llanura burgalesa
buscando con qué alimentarse.

Antecesor necesita encontrar
dónde guarecerse,
con quién amar,
cómo adquirir nuevos recursos.

La planicie es hostil por la noche
y cálida en el día.

El nómada la observa con respeto
y cariño. La conoce,
la sueña en duermevelas
angustiadas por el frío.
Es el espacio
donde entreteje su destino.

Me entremezclo en sus anhelos
mientras soy yo hoy quien ruedo
por los castellanos campos.

Soy yo quien busca cobijo,
quien atesora recursos,
quien añora el amor
mientras busco mi sustento.

Mi cráneo también podría oxidarse
en la sima de los huesos
para que mañana alguien fabule
con mi historia.

Un estrato más de un mundo
que al construirse se deshace.