En este mar inquieto,
que nunca aspiró a ser océano,
mueren los sueños
como nacen las sonrisas.
Una patera es engullida
por una ola poderosa
y un niño da una brazada
prematura
aplaudida por su padre.
En este mar eterno,
los puertos que se buscaban
para intercambiar culturas
hoy rezuman odio al diferente,
mientras,
se aplauden
paellas y sangrías
al olor del verano.

En este mar poderoso,
mi sombra queda lejos de la orilla
abatida por el caos de
un cuerpo roto,
mas los recuerdos
saltan entre las olas
proyectando
futuros imprevisibles.

En este mar todo es poesía,
es el ser y el no ser
del hombre,
es la fugacidad ante lo eterno,
es el caos más trágico
junto a la tranquilidad
más plácida,
es mi no yo
ante tu todo.