Supe que la vida era otra cosa
cuando enfermó mi madre
…luego enfermé yo…
o fue a la vez….
ya ni lo recuerdo.
Sé qué las sonrisas, el sol,
el canto de los pájaros….
se convirtieron en otra cosa

y el mundo fue menos verde.

En las calles
la gente iba y venía
como siempre.
Y el tiempo lejos de detenerse
siguió avanzando.

Creemos siempre que la realidad es el hoy,
que los momentos son inamovibles
… hasta qué se derrumban.

A partir de ese momento
solo queda huir del gris,correr, salir, escapar…
Insisto: huir del gris.

Construimos nuestra vida
a golpes de subidas y bajadas
casi siempre imperceptibles,
pero algunas veces los vaivenes son bruscos
y entonces, sólo entonces
aprehendemos que la vida
solo es un breve proceso
de constante reinvención.