En las calles se hablará de fútbol,
en las calles y en las cafeterías.
Se hablará de como el Madrid empata
y defrauda el Barsa.
Se hablará del Betis, del Valencia,
del Sporting o del Rayo Vallecano.
También se hablará del calor y del sueño,
del efecto invernadero,
de las temperaturas sofocantes,
del recuerdo de las lluvias y del viento.
Se hablará del insomnio.
o del despertador silencioso
que impidió llegar a la hora convenida.
Se hablará de política y economía,
de fiscales corruptos, de oscuras comisiones,
de famosos podridos de riqueza,
de las bravuconadas de aquel político…
y al final: se hablará de fútbol.

Nadie reparará en como transcurre el tiempo
lejos de ti, sin ti, negándote.
Nadie entenderá mis ausencias,
mis sueños incompletos,
mis frustradas ambiciones.
Entre tanto aislamiento yo
seguiré buscándote, buscándome en ti.
Vagando por callejones sin retorno,
por estrechos pasadizos de soledad y lujuria.
Nadie hablará de nosotros,
ni de las nubes que hicimos propias,
ni de nuestros proyectos,
ni de nuestras aspiraciones,
ni de nuestros desvelos,
ni de nuestros desvelos.
Nadie hablará en las calles de nosotros,
ni en las calles, ni en las cafeterías,
ni siquiera yo, inútiles son las palabras,
cuando sólo queda enviar al aire
versos.