Ilustremos el futuro de poesía,
recuperemos rojos, verdes y azules
de aquellos óleos olvidados:
seamos esperanza y no destrucción.
Cuando comparto sonrisas
y descubro miradas capaces
de superar angustias cotidianas,
excesivamente duras para ser contadas,
renace en mi alma
la confianza en el mundo;
el ser humano es capaz
de reinventarse ante la adversidad.
Hoy quiero brindar por aquellos
que compartiendo desdichas
regalan sonrisas a un universo
ajeno a sus esfuerzos
por reinventarse cada día.
Brindo por ti, por mi
y por todos aquellos
que han descubierto que la lucha
es la propia esencia feliz
de cada vida.