Sábado

Rodando por calles

subversivamente asfaltadas

he llegado a un nuevo sábado blanco,

inmaculado, virgen, a estrenar…

Amanecido para seguir

renovando realidades

propias y ajenas.

Este sábado joven e impoluto

inaugura además anheladas  primaveras,

sueños de luz y poesía

reinventandos cada año

para generar nueva vida.

Sin embargo, el asfalto

que engullo en estos días

sigue tan gélido

como en febrero

y pesa ya el invierno

en mi cuerpo espástico.

Aun así llegaran los verdes,

los amaneceres estridentes de luz

y los colores multiplicarán expectativas.

Nuevo escenario en el que yo,

tan sólo a un metro del suelo,

seguiré odiando los espejos

(empeñados en el hoy

e ignorantes del ayer),

y rodaré por campos urbanos

testigos silentes de líneas paralelas

que trazan vidas

a golpes de decepciones.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Hampton SC dice:

    Tus poemas siempre remueven emociones, Cris…

    Me gusta

  2. Ana Isabel Bajo Polo dice:

    La armonía de tus palabras contagian belleza de lo cotidiano por hiriente que sea.

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s