Audio

 Una gota de otoño
enturbió en grises
su mirada limpia de ayer
en un ahora quebradizo.
El protagonismo de las pérdidas
encriptó una realidad
hasta ahora comprensible
para empujarle a un devenir
existencial.
La lógica de su vida
quedó ligada a la infancia
y a aquellos días azules
iluminados de sol.
Los valores absolutos sucumbieron
desintegrados en la enajenación
de un constante caos
que lejos de ser violento
fue pausado.
Había llegado el tiempo
de la amarilla tolerancia,
tolerancia propia
que ya no admite sueños
explosivos en verdes,
sólo busca la calma,
una calma reposada
frente a un mundo
que redibuja en presentes
la añoranza.