Buscar

un café y un poema

Etiqueta

cristina bajo

Ay amor

Ay amor en el anhelo de las miradas tuyas
recreo mis ensueños de artista irreverente,
discrepo con un verso escéptico y viciado,
y expongo mi poesía en rimas emergentes.

Ay amor que al oírte pronunciar mi nombre
me excomulgo yo sola esperando tus abrazos
y el viento va y viene confundido entre amantes
mientras construyo mis sueños idealizando tus manos.

Ay amor que en este instante escucho tu reclamo 
y me entrego enviciada al ansia de tenerte 
y te beso y te quiero y con lujuria te abrazo,
mientras soy poema impropio en tu irreflexiva mente.

Ay amor que te quiero como nadie ha querido,
o como todos aquellos que vivieron los astros
de un destino esquivo que a veces se hace día
y nos ofrece en silencio el valor de tocarnos.

Ay amor que eres todo lo que sin duda ya es mío,
ay amor que te quiero, ay amor que te amo.

Lunes

homenaje a Ángel González

Este gris domingo ha amanecido lunes,
será quizás que tu regreso mañana
no puede pintar de claroscuros el día
y sólo da lugar a esta temible angustia
de tu próxima distancia.

El calor de las sábanas no evoca ya tu recuerdo
ha perdido aquel aroma de antaño
cuando ni el mejor suavizante
ocultaba el eco de tus besos 
en el sutil regusto cálido de mi almohada.

Este lunes domingo me detiene
porque he de evitar recordar cuan frenética era la espera
ansiosa, optimista, desorbitada
de aquella cercanía de tus manos;
cuando anhelaba ser por ti el mundo,
cuando simplemente te soñaba en cada instante
errante y fugitivo,
en cada palabra, en cada mirada.

Hoy no puedo esperarte aunque sepa
que mañana compartiré durante horas tu sonrisa,
ya no la pintas por mí y su belleza
aunque eterna y prolija, ya no es mía.
Verte así, siendo de otra,
desata una avalancha de destrucciones
que se suman al caos eterno de tu ausencia
y el lunes de mañana
no podrá ser más que un deshabitado lunes
aunque el mundo se burle de mí…
y tu estés cerca.

Descarnado hoy

El final de una etapa 
es una muerte sutil
que nos reinventa.
Fluye despacio, 
realiza su recorrido en silencio 
hasta alcanzar el corazón,
quien silba a nuestra mente 
que ya no hay lucha posible.  
Hay que firmar la rendición
sin más explicaciones.

Todo aquello que fue nuestro
se desintegra entre los dedos 
y se convierte en pasado.
Pasado, aquello que lo fue todo,
ya simplemente pasado.

Algún día el fruto de estas vivencias
se entrecruzará espero en positivo
en mi reinventada vida…

Pero no será hoy.

Hoy la ausencia pesa más que la esperanza
aunque sé que el mañana,
interrogante y ocioso,
el mañana ya no será este hoy,
oscuro, gris,
deshonesto y peligroso.

Este hoy, absurdo de grises abandonos,
este, simple y descarnado, hoy.

Finito

Vivo mar, 
aunque sé que no te importa.
Vivo frente a tu eternidad finita,
ante tu sosegada furia,
ante tu verde plata.
Vivo fugaz mientras tú ruges:
color, luz, sol, magia.
Vivo pequeño mientras engulles
siglos, sueños o batallas.
Pueblos enteros
nacen y sucumben
mientras tú, vuelves y vas,
ajeno a todo.

Tan pequeño y vulnerable
yo ante tu magia
desintegro mis días cotidianos;
una pincelada de humana
fugacidad
ante tu todo 
frenético y oscilante,
universo limitado.

Sobrevivirás a mi yo,
a mi cuerpo y a mi mente,
a mis sueños y a mis nostalgias.
Y es que yo, como todos,
muero mar
aunque no tenga importancia. 

Blog de WordPress.com.

Subir ↑