Poemas generales

  • Vacío

    Se suman y restan  las imperfecciones, multiplican ansiedad y dividen angustias en un invariable desorden que sólo conduce al caos. Las palabras no dichas oprimen la garganta, mientras un redoble de latidos martillea las neuronas. A un año ya de las promesas todo se desmigaja y el tiempo cubre de vacío un ocaso demasiado redundante…

    Vacío
  • Palabra

    En este ir y venir deambulando entre lo estático y lo mutable, lo cotidiano y la excepción, rezuma de amarillo estridente en su recuerdo la paz de los proyectos ignorados en momentos indecisos en los que el principio es el fin y el todo, la nada. Un puzzle de sinsentidos añade piezas al insensato contenido…

    Palabra
  • Niños

    Un niño llora en una playa de Lesbos mientras su madre agoniza de abandono y soledad. Otro niño, no muy lejos, hace pucheros al ver que su consola no funciona. Un adolescente hastiado vaga en Madrid inventando un futuro posible en una sociedad del bienestar muerta. Un joven grita indignado sin saber qué hacer con…

    Niños
  • Humano

    Me he perdido entre las oscuras vidrieras de la vieja escuela, -antes monasterio, antes laberinto- viendo cómo se reflejan medievales rostros que perseguían atribulados sueños de eternidad. He vagado por callejones desiertos recordando el eco mortecino de los coros, frenéticas alabanzas a la Virgen. Aquella música entrega a la realidad ese murmullo perenne de la…

    Humano
  • Epitafio cromático

    Es azul sentirte sin sentirte, verte sin verte, deambular por cada rincón monocromo en mi refugio intuyendo tu presencia. También es amarilla la certeza obvia de tu ausencia, las novedades no compartidas y mi enajenado anhelo de la calma; y la risa, que un día inventaste para que yo, simplemente, fuera feliz. En negro pinta…

    Epitafio cromático
  • Tú risa

    El caracoleo de tu risa es el primigenio oxigeno que conjuga mis abismos. Verte, quieras o no, apenas me seduce: mil años ante mis ojos, tu presencia provoca más placidez que arrebatado delirio. Oírte en si, sí me espabila: tienes el don de potenciar en mi conciencia un latido inseguro de precavida calma. Mas cuando…

    Tú risa