poesía
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Microcosmos
Mi mente fatigada deambula entre la evidencia macro del caos y esta sutil y microscópica degradación de mi cerebro. Hoy mis linfocitos despistados siguen destruyendo lo que no deben. No necesito enemigos externos: Yo sola me inmovilizo en pequeñas derrotas, mientras mi entorno varía al ritmo de mis pérdidas. Mi cerebro malherido sigue soñando, evoca…
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Brindis
Ilustremos el futuro de poesía, recuperemos rojos, verdes y azules de aquellos óleos olvidados: seamos esperanza y no destrucción. Cuando comparto sonrisas y descubro miradas capaces de superar angustias cotidianas, excesivamente duras para ser contadas, renace en mi alma la confianza en el mundo; el ser humano es capaz de reinventarse ante la adversidad. Hoy…
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No
No puedo evitar quererle aunque debiera… aunque debiera concebir otro universo que no estuviera tan limitado en sus sonrisas. Pese a todo no puedo dejar de ser feliz cuando este día sé que lejos de mi también me añora y no hay nada en ese «su» mundo perfecto que tenga el poder sutil de mi…
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Rojo
El rojo atardecer no disimula, que los sueños se forjan de mañana y cuando el ocaso penetra en nuestras vidas solamente nos queda la nostalgia. Pero el rojo, de antiguo positivo, de momento tan firme pisoteado, me convence que la belleza de estar vivo, importa más allá de lo soñado.
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Sinestesia
La sinestesia me devuelve rostros azules embrujados por el silente devenir de los días. La ciudad amarilla se condensa bajo el sol de agosto mientras en el recuerdo renacen verdes suaves enmudecidos por el tiempo. Reboto sobre el sonido que me estructura y renazco blanquecina por el miedo. La enfermedad tiene esas cosas y el…
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La madre
La ternura y la alegría de la madre conviven con un deje de nostalgia, memoria eterna de un pasado remoto que invade su presente de añoranzas. La madre escucha, sosegada y prudente, y se deja acariciar como el bebé que fue en manos de su madre cuando su vida aún no se podía imaginar. La…





